Fuente de Onofrio

El viajero que entra a la ciudad vieja de Dubrovnik por la Puerta de Pile, al inicio de la emblemática Stradun, se encuentra de frente con uno de los monumentos más originales y emblemáticos de la ciudad: la Gran Fuente de Onofrio (Velika Onofrijeva česma, en croata), una singular fuente de piedra conocida por su estructura poligonal de 16 caras y rematada por una gran cúpula abierta en su parte superior.

La fuente fue construida frente al Monsaterio de las Clarisas por el arquitecto napolitano Onofrio della Cava en el año 1438, de ahí su nombre. La idea era la de levantar una fuente con cierta monumentalidad en el punto final del acueducto subterráneo, diseñado también por él mismo, un canal que transportaba agua a la ciudad desde una vertiente cercana al río Dubrovacka, ubicado a unos 12 kilómetros. El agua mana en esta fuente a través de 16 bocas  esculpidas con forma de máscara (maskeroni), que se ubican en cada una de las 16 caras del edificio.

Un punto de encuentro en Dubrovnik

“Nos vemos en la fuente”, se suele decir en Dubrovnik cuando hay que quedar con alguien. La Fuente de Onofrio ha sido tradicionalmente un punto de reunión y lugar de descanso para los habitantes de la ciudad. Siglos atrás todo el mundo acudía aquí para recoger agua y encontrarse con vecinos y amigos. Hoy su función ha cambiado y, aunque son muchos los que pasan por aquí a refrescarse, los visitantes más habituales de la Fuente de Onofrio son los turistas que se sientan en sus escalones para disfrutar de una relajada pausa en su paseo por la ciudad antigua.

La fuente fue severamente dañada durante el tristemente famoso y muy destructivo terremoto de 1667. En realidad, casi todo lo que vemos actualmente de este edificio, a excepción de las máscaras, es una reconstrucción muy lograda de la estructura original. Las esculturas que siglos atrás ornamentaban el domo, ubicadas justo alrededor del óculo, se perdieron para siempre. Una de ellas, de la que ya no queda sino el recuerdo, representaba a un gran dragón alado. En la actualidad los únicos seres alados que pululan por la fuente son las palomas, que revolotean por la plaza a todas horas.

El oculus, la abertura redonda del techo de la estructura, es uno de los elementos más originales de esta fuente. Quienes conocen Roma no pueden evitar relacionarlo con el del famoso Panteón de Agripa.

Hay que destacar también que esta es la única fuente de Dubrovnik de la que mana agua durante las 24 horas del día, gracias al mecanismo especial que la hace funcionar. El agua es fresca y pura, perfectamente adecuada para el consumo humano, por eso son muchos los vecinos de la zona que vienen a diario aquí a rellenar botellas y garrafas de plástico. ¡Y son muchos los turistas que los imitan!

El mejor momento para visitar la Fuente de Onofrio es a primera hora del día, cuando las calles están aún vacías y las hordas de turistas todavía no han invadido la plaza.

La Pequeña Fuente de Onofrio

Como curiosidad cabe señalar que Della Cava construyó una segunda fuente en la ciudad, conocida como La Pequeña Fuente de Onofrio (Mala Onofrijeva česma). Esta se ubica en la Plaza de Luza, cerca de la torre del campanario y en el otro extremo de Stradun. De menor tamaño, las esculturas que decoran esta bonita fuente son obra del artista Pietro di Martino, también italiano.

Cuando fue construida, a finales de la Edad Media, esta pequeña fuente tenía un significado religioso muy marcado: solo podían beber de ella los cristianos. No lejos de allí se situaba la fuente judía, usada para el suministro de agua de la comunidad hebrea de Ragusa.

Esta Pequeña Fuente de Onofrio ha tenido una historia larga y agitada. Ubicada originalmente en el centro de la ciudad, durante el asedio y  los bombardeos sufridos por Dubrovnik en la Guerra de Yugoslavia fue trasladada al barrio de Brsalje, junto al puerto viejo, en un lugar seguro. Allí la fuente fue conservada y restaurada, para ser finalmente ubicada de nuevo en su lugar el 3 de febrero de 1996.

Hoy en la pequeña y pintoresca explanada que se extiende junto a la fuente se suelen celebrar algunos espectáculos callejeros del Festival de Verano de Dubrovnik.