Murallas de Dubrovnik

Las Murallas de Dubrovnik (en croata Dubrovačke gradske zidine) hoy constituyen probablemente el mayor atractivo turístico de la ciudad. El gran icono y orgullo de la Perla del Adriático es un complejo e imponente sistema de defensa de 1.940 metros de perímetro en el que están incluidos 16 bastiones, cinco fortalezas y 120 cañones. En una estancia en Dubrovnik, uno puede elegir qué visitar o no, pero el paseo por las murallas es una obligación y una verdadera delicia.

Hay dos razones fundamentales para pasear por estas murallas. por una parte, disfrutar de las vistas de los tejados anaranjados de la ciudad y del Adriático, y por otra sentir el pulso de la historia de Dubrovnik que nos transmiten estas viejas piedras.

Historia de las murallas de Dubrovnik

De las primeras murallas originales de la ciudad, construidas en el siglo VIII,  apenas queda nada hoy. El conjunto amurallado que podemos ver en la actualidad fue levantado en el siglo XIV, cuando la ciudad obtuvo su plena independencia respecto a la República de Venecia.

Estas murallas no dejaron de ser reforzadas y modificadas en los siglos posteriores. Su importancia era vital, ya que ellas suponían la única defensa efectiva contra los continuos ataques de los venecianos primero y los otomanos después. Se puede decir sin exagerar que la solidez de las murallas fue lo que garantizó la independencia y prosperidad de Dubrovnik en la Edad Moderna.  

Tan eficaz fue el trabajo de los constructores que las murallas apenas sufrieron desperfectos durante el devastador terremoto del año 1667, que en cambio causó grandes daños en los principales edificios de la ciudad.

Las murallas resistieron con éxito todos los asedios a los que fueron sometidas hasta el año 1806, cuando las tropas napoleónicas se hicieron con el control de la ciudad. Ocho años después volvió a ser tomada por los ejércitos combinados de Rusia y Austria, poniendo así fin al mito de ciudad inexpugnable que durante siglos habían forjado estas murallas.

También las murallas padecieron la brutalidad de los bombardeos del ejército yugoslavo entre 1992 y 1993. Los daños fueron reparados posteriormente y las cicatrices de esta última guerra prácticamente han desaparecido de los viejos muros de Dubrovnik.

Visitar las murallas

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Murallas exteriores

Si echamos un vistazo al plano de las murallas de Dubrovnik observamos cómo forman una especie de polígono irregular en el que se distinguen las murallas marítimas y las exteriores, las que miran a tierra, mucho más gruesas, altas y voluminosas. En algunos puntos su espesor es de hasta 6 metros y su altura de 25 metros.

Sólo hay tres puntos por donde flanquear el acceso a la ciudad antigua, al interior del conjunto amurallado:

  • La Puerta de Pile (imagen superior), en el lado occidental, es en realidad una pequeña fortaleza conectada por dos puentes que salvan dos grandes fosos. En la época dorada de la República de Ragusa ésta era la entrada oficial a la ciudad.
  • La Puerta de Ploča se encuentra en el lado opuesto, al este. Fue construida en el año 1628 y está protegida por la gran mole del Fuerte de Revelin. Al igual que en la de Pile, una estatua de San Blas, patrón de la ciudad, fue erigida sobre la puerta.
  • La Puerta de Buža es la más reciente de todas, pues fue construida ya en el siglo XX. Ocupa el sector norte de la muralla.

Murallas marítimas

Toda la fachada marítima de la antigua Dubrovnik está protegida también por altas murallas, aunque su espesor es menor que el de las murallas exteriores (entre 2 y 5 metros). Está especialmente fortificada la zona del puerto viejo, la más vulnerable en caso de ataque naval.

A finales del siglo XV el ingeniero Paskoje Miličević diseñó el sistema defensivo del puerto, incluyendo el recurso del rompeolas de Kaše, un muelle aislado que se levanta justo ante la bocana del puerto cuya función era (y es) no solo defender el puerto y protegerlo de los vientos del sureste y las olas.

Fortaleza de San Juan

La principal defensa del puerto fue la Fortaleza de San Juan (en croata Sveti Ivan), del siglo XIV, en el flanco sur, donde se ubican hoy el Acuario y el Museo Marítimo. El viejo espigón de Propore, antiguamente fuertemente defendido, ha perdido su antiguo carácter militar y es hoy un agradable paseo junto al mar.

Fortalezas

A excepción de la anteriormente citada Fortaleza de San Juan, todas las fortalezas que refuerzan el sistema de murallas de Dubrovnik fueron construidas en el siglo XVI, cuando la amenaza de los invasores otomanos tras la Caída de Constantinopla (año 1453) desató el pánico en todo el Mediterráneo oriental. El artífice de estas obras fue el florentino Micchelozzo di Bartolomeo.

Fortaleza de Bokar

El Zvjezdan, por su nombre en croata, es el fuerte más fotogénico de los que podemos admirar en la ciudad. Fue concebido para reforzar la defensa de la Puerta de Pile. Su estructura cilíndrica aloja dos plantas en las que se conservan numerosos cañones antiguos y pesadas balas de piedra.

Torre Minčeta

Es el punto más elevado de las murallas de Dubrovnik y el gran guardián de la esquina norte del perímetro amurallado. Debe su nombre a la ilustre familia de los Menčetić, quienes cedieron los terrenos sobre los que se construiría la torre.

Los muros de la Torre Minčeta son los más gruesos de la ciudad. Su silueta esbelta y poderosa simboliza la invencibilidad de Dubrovnik.

Fuerte Revelin

Esta gran fortaleza no se halla conectada con las murallas pero sí participa en el sistema defensivo, protegiendo simultáneamente la Puerta de Ploče y el puerto viejo de la ciudad por el flanco norte.

Fue construido por el arquitecto italiano Antonio Ferramolino entre 1538 y 1549. Su nombre deriva de la palabra italiana revellino, que antiguamente designaba las fortificaciones levantadas cerca de una puerta de acceso de una ciudad. Hoy es la mayor fortaleza de Dubrovnik y sede del Museo Arqueológico.

Fuerte de San Lorenzo

Más conocido como Lovrijenac. Se sitúa unos kilómetros al noroeste de la ciudad, sobre un acantilado de 37 metros de altura.

Fortaleza Imperial

Se sitúa en la parte superior de la colina de Srđ, el punto más alto de la ciudad. Alberga el Museo de la Guerra de la Independencia y se puede llegar a ella con el teleférico.

Información práctica para la visita

  • Accesos a las Murallas de Dubrovnik: desde Stradun: (Puerta de Pile), la Fortaleza de San Juan y la Fortaleza de San Lucas; desde Iza Grada al Fuerte de Revelin.
  • Horario:
    • Enero-Febrero: de 10:00 a 15:00 h.
    • Marzo, Abril y Mayo: de 9:00 a 18:30 h.
    • Junio, Julio y Agosto: de 8:00 a 19:30 h.
    • Septiembre y Octubre: de 9:00 a 18:00 h.
    • Noviembre y Diciembre: de 9:00 a 15:00 h.
  • Precio: 70 HRK, incluye el acceso a la Fortaleza de Lovrijenac.
  • Teléfono: 85 20 324 641