Qué ver

Dubrovnik es una ciudad que invita a pasear. Es un auténtico placer lanzarse a la aventura de recorrer sus calles empedradas al descubrimiento de las huellas de su larga historia, sus monumentos, sus edificios y muchos otros lugares de interés.

Arquitectura

El tesoro arquitectónico de la Perla del Adriático es enorme, gracias a los largos años de dominio bizantino y veneciano, y a los esfuerzos de sus habitantes por conservar este rico patrimonio incluso en los peores momentos, cuando los conflictos armados amenazaban con destruirlo. Estos son algunos de los edificios que hay que visitar durante un viaje a Dubrovnik:

  • La Catedral de la Asunción (Kneza Damjana Jude 1 – 20000 Dubrovnik), el edificio religioso más importante de la ciudad. Allí se guarda el famoso Tesoro de la Catedral, compuesto por numerosas reliquias que sobrevivieron al terremoto de 1667. La principal de ellas es la de los restos de San Blas.
  • La Iglesia de San Blas (Plaza Luza). La mejor muestra del barroco veneciano es este templo dedicado al patrón de la ciudad.
  • Los Monasterios Franciscano y Dominico (Stradun 2 y Od sv. Dominika 4, respectivamente).
  • El Palacio del Rector (Pred Dvorom 3- 20000 Dubrovnik), el edificio más importante y representativo en la historia de Dubrovnik.
  • El Palacio Sponza (Svetog Dominika 1 – 20000 Dubrovnik). Tambi´çen conocido con el nombre de Divona, pues en los tiempos de la República de ragusa aquí estuvo la aduana.

Murallas y fortificaciones

El anillo de fortificaciones que envuelve la ciudad vieja es también uno de los grandes atractivos de este destino. Hay que dejar volar la imaginación y disfrutar de un paseo por las Murallas de Dubrovnik, auténtico testigo mudo de la agitada historia de la ciudad. Esta experiencia  nos ofrece además la posibilidad de contemplar las vistas panorámicas más hermosas de la ciudad y del Adriático.

La visita a las murallas se complementa con la de las otras fortificaciones:

  • Fortaleza de San Juan, el guardián de piedra del viejo puerto donde se ubican también el Acuario y el Museo Marítimo.
  • Fortaleza de San Lorenzo o Lovrijenac. Ubicada sobre un acantilado de 37 metros de altura, este fuerte controlaba el acceso a la ciudad tanto por tierra como por mar.
  • Fortaleza Imperial, en la cima de la colina de Srd, dominando la ciudad desde las alturas. Allí se encuentra el Museo de la Guerra dela Independencia. Se puede llegar hasta allí a bordo del teleférico.

Stradun y las calles de Dubrovnik

Por último, vale la pena dedicar algunos días de tu estancia en la ciudad para conocer las maravillas que guardan los Museos de Dubrovnik, que se cuentan entre los mejores de Croacia.

La mayoría de estos museos y monumentos se encuentran a pocos pasos de Stradun, también llamada Placa, la calle principal del casco antiguo de Dubrovnik y verdadera columna vertebral de la ciudad. Desde la Puerta de Luza hasta la icónica Fuente de Onofrio, este es el eje fundamental para salir a tomar algo, irse de compras o simplemente disfrutar de la atmósfera mágica de este destino.

Excursiones fuera de Dubrovnik

No dejes pasar tampoco la oportunidad de navegar por el Adriático y explorar las islas más accesibles desde el puerto de Dubrovnik, auténticos paraísos donde reinan los colores azul y verde: la pequeña y cercana Lokrum, donde se ubica el Museo de Historia Natural, y la divertida Pagdonde el verano es tan animado que se ha ganado el apodo de “la Ibiza del Adriático”. Los paisajes de leyenda de Mljet y la colección de joyas naturales del archipiélago de las Islas Elaphiti también son fáciles de alcanzar desde Dubrovnik gracias al ferry.

Si tienes coche podrás recorrer la línea costera de la región de Dalmacia, al encuentro de mil y un tesoros, desde la idílica localidad de Trsteno hasta la Ston y la isla de Korcula, algo más alejadas de Dubrovnik, e incluso hasta el espectacular Parque Natural de los Lagos de Plitvice, uno de los lugares más bonitos de Europa.

También durante tu viaje a Dubrovnik tienes la oportunidad de saltar las fronteras croatas para conocer algunos enclaves cercanos de los países vecinos, como la histórica ciudad de Mostar y la popular meca de peregrinación religiosa de Medjugorje en Bosnia-Herzegovina, y la preciosa y fotogénica localidad costera de Kotor en Montenegro.